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Pocas cosas tienen tanta importancia como creemos
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miércoles, 27 de junio de 2012

El fin de la crisis

No voy a ser yo el iluminado que presuma de haber encontrado la solución para salir de la crisis; los que me conocéis sabéis que ando algo mal de la cabeza, pero no tanto.
Recuerdo un documental de Michael Moore, "Bowling for Columbine"; ganó el Oscar y conmocionó al mundo entero. Narraba la masacre en un instituto americano, y analizaba por qué en Estados Unidos, sucesos como ése eran más frecuentes que en otras sociedades del primer mundo. Culpaba al Poder y a los medios de comunicación por aterrorizar al público, por contribuir a crear un estado de paranoia colectiva que fomentaba la compra de armas y la inversión en costosísimos sistemas de seguridad, por generar en los espectadores una necesidad morbosa por recibir noticias luctuosas ... De una forma masoquista, necesitaban saber que podían encontrar la muerte en cualquier aparcamiento o supermercado, que cualquier domingo un loco podía entrar en la hamburguersería en la que estaban comiendo con su familia y llevárselos a todos por delante. 
En definitiva, entre todos habían creado el negocio del miedo y lo estaban exprimiendo: porque el terror resulta muy rentable. 

Lo que está sucediendo ahora no me parece muy distinto. La prensa rosa está de capa caída (gracias a Dios) y nuestro deporte no para de generar noticias positivas; ya no hay que inventárselas para vender periódicos (los típicos bailes de traspasos, fichajes y movimientos a que nos tenían acostumbrados cada verano y que, llegado el momento de la verdad, nunca acababan de culminarse). La información económica ha ocupado su lugar. 
A cualquier hora, en cualquier medio de comunicación, se habla de economía. Da igual cuándo enciendas la radio; desayunarás con una tertulia económica, merendarás con los vaivenes del Ibex 35 antes de su cierre, cenarás con otro debate económico... Y toda la programación aderezada con datos ominosos sobre la prima de riesgo, los mercados europeos, los miles de millones de un rescate que nunca acaba de llegar...y la palabra mágica, la que más miedo da: el futuro.
Estudié CCEconómicas aunque no terminé la carrera; me aburrí, me cansé y comprendí que estaba desperdiciando mi vida... Recuerdo a un broker de Bolsa que vino a darnos una conferencia; el tipo encendía un cigarrillo con otro (era la época en que los profesores podían fumar), sufría varios tics, parecía siempre a punto de tener que decidir si cortaba el cable rojo o el azul (y sólo estaba dando una charla a un par de cientos de estudiantes en la Universidad Complutense)... Nos habló del caos en el que se había convertido su vida y del tremendo estrés que padecía porque (y estas palabras cambiaron el rumbo de mi vida) 
            Un economista JAMÁS sabe lo que va a ocurrir mañana pero es un experto explicándote lo que sucedió ayer.

Concluyó: ¿creéis que si yo tuviera la más mínima idea de qué va a pasar mañana, si supiera con certeza cómo iban a responder los mercados, iba a estar aquí? Pero soy muy bueno explicándoles a los inversores por qué han perdido su dinero; la caída en los datos de demanda interna han provocado una fluctuación en el consumo bla, bla, bla, bla... el desplome en la apertura de la Bolsa de Tokyo sumado a la tasa de inflación en USA bla, bla, bla...

La próxima vez que escuchéis una tertulia económica olvidaos de lo que dicen y prestad atención solo al reparto de papeles; siempre hay un agorero que cree que el fin es inminente, otro que habla de la necesidad de un rescate (es otra palabra que no puede faltar) y lo ve como algo positivo, el que lo encuentra como algo muy negativo, el que piensa que el gobierno está dando palos de ciego, el que culpa a la herencia anterior... Siempre. Y no es casualidad; el reparto de papeles está estudiado.
Porque es un teatro.
El teatro del miedo en el que todos somos espectadores y actores. 


Desde hace un mes no escucho ni leo nada relacionado con la economía (como hacíamos todos antes) y ¿sabéis qué? Mi calidad de vida es mejor. Sigo con mi rutina diaria, continúo relacionándome con mis amigos y duermo a pierna suelta. Ayer eché gasolina de 95 octanos a 1,34 € el litro. En el mes de marzo su precio era de 1,52€. Pero este tipo de dato ahora no interesa, porque no es negativo. 
Sé que el que lea esto y se haya quedado en el paro o esté luchando por encontrar su primer trabajo pensará que soy un imbécil; lo entiendo. 
Pero realmente creo que tengo razón. 
Yo, limitaría a 30 minutos diarios la información económica para cada medio de comunicación. Sólo media hora de nuestras vidas, y ya me parece mucho. 
Pensad en las enfermedades. Todos los días mueren millones de personas en el mundo. ¿Os imagináis que la información médica inundara nuestras vidas?: ¿Sabe usted cuántos tipos de bacterias puede haber en una sola gota de agua? ¿Sabe cuántas personas han viajado a la India y han contraído malaria, lepra o tifus? ¿Tiene idea de cuánta gente muere de gripe al año? 
¿Os acordáis del negocio que se montó alrededor de la gripe A? Yo recuerdo a una monja, licenciada en inmunología; denunció que todo era un montaje global y que, en realidad, se trataba de una cepa de gripe menos peligrosa que la de otros años. También recuerdo a los medios de comunicación españoles, despellejándola, riéndose de la monja médica... Sin embargo, cuando todo se destapó, no encontré rectificaciones por ningún lado... Ya no interesaba. Eso sí, por el camino, las farmacéuticas se habían forrado.
¿QUÉ OS HACE PENSAR QUE TODO ESTO ES DIFERENTE?

lunes, 21 de mayo de 2012

ETERNAMENTE AGRADECIDO, DOCTOR HOUSE

Aviso: no contiene spoilers. 

Sé que a más de uno os puede resultar exagerado el tono de esta entrada; lo entendería. Si yo leyera algo así escrito por otra persona es muy probable que pensara lo mismo. 
Hoy es lunes, 21 de mayo de 2.012. Esta noche en USA, madrugada del día 22 en España, se emitirá el último episodio de House. Fox España lo emitirá en directo con subtítulos, como ya hiciera con Perdidos, a las 6.30 de la mañana.
Para los que vais un poco rezagados con la serie, ya sea por Fox en español (aún faltan cuatro capítulos para llegar al desenlace) o a través de Cuatro (creo que las cuentas son más o menos las mismas), sólo deciros que os preparéis para lo que llega. Y hasta ahí puedo leer. 
Hoy es un día extraño; estoy superado por una mezcla de angustia y desolación. Durante 8 temporadas he sido un fiel seguidor de la serie (no me he perdido ni un solo capítulo), tengo todos los dvds , y he vivido cada final de temporada como entendía que se merecía. He discutido tramas con algunos de mis mejores amigos; las ha habido hilarantes, duras, metafísicas...  Extraordinarios guiones y magníficos actores que han dado el do de pecho a lo largo de este viaje y me han hecho reír y llorar.
Quizá no he sido del todo consciente pero House ha llegado a formar parte de mi vida de una forma que ha ido mucho más allá de un simple ritual semanal, una cita ineludible... Sus personajes han traspasado la pantalla y se han convertido en parte de mi equipaje. Sé más sobre el doctor Wilson, Foreman, House, Cuddy, Chase, 13, Taub... que sobre muchas personas reales que hay en mi vida. En momentos duros, cuando todo parecía ir cuesta arriba, he encontrado consuelo en las alocadas ideas del doctor House, en su extraordinaria amistad con el doctor Wilson y en las tramas de las personas que trabajan en el Princeton-Plainsboro porque de eso trata la serie, no de enfermedades raras. 
Como actor, admiro el trabajo de todo el reparto pero muy especialmente de Hugh Laurie y  de Robert Sean Leonard; como escritor, la maestría de sus guiones; como aficionado a la música, la calidad de su banda sonora. Ni qué decir tiene que me levantaré de madrugada para vivir ese último capítulo. Aunque, y no sé si me entenderéis, al mismo tiempo acabará de abrirse un enorme vacío en mi interior que ya ha comenzado a desgarrarse: imaginad lo que habéis sentido al acabar una novela de 1.000 páginas que os ha atrapado y cautivado durante un par de meses y multiplicad ese efecto por 20, 30 ó 50. 
Me consuela pensar que no estoy loco porque tengo a varios amigos en la misma situación. ¡Dios nos cría y nosotros nos juntamos!
Gracias a todo el equipo de House por hacernos disfrutar como nunca antes durante estas ocho magníficas temporadas. Os echaremos de menos. ¿Qué será de nosotros cuando House se haya ido? 
Y para concluir, otra nota. Ha habido varios capítulos (Tres historias, el doble capítulo del autobús, el derrumbe de la casa, el desenlace de la adicción a la vicodina, el paso por el psiquiátrico, el tribunal médico, un par de los últimos de esta temporada...) que me han hecho sentir orgulloso de que otros artistas, otros seres humanos, en definitiva, pudieran haber creado algo tan maravilloso. Y más de una vez, con lágrimas en los ojos, he pensado: algún día quiero llegar a sentirme así por mi trabajo.
Espero llegar a conseguirlo. 
Siempre nos quedará House.
GRACIAS.

lunes, 2 de abril de 2012

¡Mmmm!...¿Qué colonia bebes?

Hace dos meses que no subo nada a este blog; he escrito entradas pero no las he llegado a publicar. ¿Por qué? La respuesta es muy curiosa; para ubicarla en el tiempo tenemos que retroceder hasta la primera semana de febrero. 
Un amigo, uno de los mejores cómicos de España, me dijo durante el transcurso de una conversación telefónica que seguía con mucho interés todo lo que escribía en mi blog y me felicitó por la sinceridad y el valor que demostraba hablando de ciertos temas en los artículos más recientes. Admitía que él no se veía capaz de hacer algo así. 
Agradecí su comentario y revisé las entradas a las que se refirió. Sí, había tocado temas sensibles (la muerte de un ser querido, la impunidad del anonimato, el sacrificio de aquellos que sufren en silencio la enfermedad de los que los rodean...) pero también escribí sobre la Navidad (con cierta melancolía), el romanticismo... 

En cualquier caso, aquel comentario me hizo contemplar este blog de forma diferente. Comencé a creer que otras personas podían considerar importante lo que yo escribía (que no dudo que en algún caso sea así) y dejé que esto me condicionara (grave error). Decidí elegir muy bien mi siguiente artículo para no defraudar a nadie. El resultado: dos meses sin agregar nada.
Sin darme cuenta había traicionado el espíritu que me llevó a crear este blog, el de compartir con vosotros  todo aquello que me viniera a la cabeza, ya fueran chorradas, proyectos, estados de ánimo, ilusiones o decepciones. Me dijeron que lo que hacía era importante Y ME LO CREÍ, lo que contradice la frase que reza al comienzo de la página y que pretende ser una declaración de intenciones: pocas cosas tienen tanta importancia como creemos. 
Por suerte, mi vocecita interior, esa que a veces me mete en líos, me dijo anoche: Nadie ha echado en falta tus artículos, amigo Juan. Nadie te ha pedido que escribas nada nuevo ni se ha lamentado porque hayas dejado de hacerlo. No te han echado en falta, muchacho... No, no meas colonia.

Ahora comprendo mucho mejor a esas personas (compañeros de esta profesión o miembros de cualquier otra) que cuando alcanzan el éxito (aunque solamente lo rocen con la yema de los dedos y de una forma efímera) se convierten en auténticos gilipollas. 
Y también me permite valorar mucho más a aquellos que, habiéndose convertido el triunfo en algo habitual en sus vidas, siguen siendo las mismas personas que conocimos tiempo atrás, sin permitir que se les suba a la cabeza.


 

domingo, 29 de enero de 2012

TAL CUAL

Una amiga de la familia ha fallecido este fin de semana; tristes y muy dolorosos los últimos días de su vida. Ha demostrado gran valor y entereza para afrontar una sentencia de muerte segura: ELA. Una enfermedad extraña y compleja para la que no existe cura y que, tarde o temprano, se lleva a todos aquellos que toca con su garra helada. En su caso, fue fulgurante. Se lo diagnosticaron la primera semana de octubre y hasta aquí ha tenido fuerzas para luchar. Pocos días antes de morir, ella recordaba junto a mi madre que la última cosa que había podido hacer, una vez le diagnosticaron la enfermedad, fue ir a ver La cena de los idiotas con Agustín Jiménez y conmigo en el papel de anfitrión. Lo disfrutó mucho, se rió y durante dos horas conseguimos que se olvidara de su terrible enfermedad.
Cuando me lo contaron, me emocioné.
Amigos míos no han entendido nunca cómo puedo soportar los insultos gratuitos en mi colaboración semanal de Marca. Pues porque son cuatro frustrados que encuentran amparo en el anonimato y que lo único que buscan es algo de notoriedad para sus tristes vidas. Porque, por cosas como la que os acabo de importar, me importan una mierda sus insultos. 
Me gusta pensar que con mi humor contribuyo a que algunas personas sean un poco más felices.

lunes, 2 de enero de 2012

2011

¿2.011 ha sido bueno o malo? Depende (una gran respuesta, ¿no?) de si lo considero de forma particular o en el conjunto de la sociedad. Estoy harto de análisis del segundo tipo así que me limitaré a hablar de mí, que para eso tengo este blog. Para Juan Solo, 2.011 ha sido un año que ha aportado cosas muy buenas, grandes logros profesionales, y un año que ha traído cosas muy malas; grandes decepciones profesionales. 

Haciendo memoria recuerdo que el primer cuarto del año viví intoxicado por las palabras de Robert McKee (para el que quiera saber a qué me refiero indico aquí las dos entradas de mi blog que hacen referencia al maestro del guión: La comedia en EspañaLo importante es el camino): aquella sentencia suya de "no dejes que venza la mediocridad" despertó en mí una serie de sentimientos encontrados que provocaron un período de zozobra y de "yo contra el sistema" que me hizo sufrir bastante a nivel personal (aunque mereció la pena). Esto se combinó con tres estupendos meses de SOLO EN CASA en el teatro Galileo en compañía de Dimitri Kirilenko, el muñeco bielorruso. 
En el segundo trimestre, la tempestad interna que se había desatado en mi cabeza fue calmándose, lo que me proporcionó la paz que necesitaba y que tanto me costó conseguir un par de años atrás. En mayo cerré una estupenda temporada en el teatro Galileo lo que me permitió asegurarme una tercera, presenté un concurso de monólogos en la 10 de tv y sufrí un cólico nefrítico, algo nuevo para mí y que no deseo a nadie.
El verano me llevó de un lado a otro; fue una etapa agitada y productiva, con la que me divertí mucho. Todo culminó con la obtención de mi papel en La cena de los idiotas; afronté un riesgo tremendo al verme obligado a estrenar la segunda temporada en Madrid sin poder ensayar con la compañía más que una tarde, un día antes del estreno, ya que ellos se encontraban de gira. Afortunadamente, fueron unos grandes compañeros y todo salió bien. 
Durante el último trimestre del año compaginé La cena de los idiotas con la vuelta al teatro Galileo de SOLO EN CASA en su tercera temporada. Viví momentos gloriosos sobre ambos escenarios. Josema Yuste enfermó y durante una semana le sustituí en todas las funciones, algo que me sirvió para obtener el reconocimiento general a mi trabajo; para mí supuso un gran triunfo ya que, aunque lleve siete años tratando de hacer reír al público, mi carrera de actor siempre ha sido lo primero en mi lista de prioridades y por ello me licencié en Arte Dramático por la RESAD.
Era feliz hasta el día 18 de noviembre; esa mañana, una llamada telefónica lo truncó todo y sólo pude hacer cuatro funciones más de La cena de los idiotas. Quince días después de aquello, me informaban de que el teatro Galileo afrontaría una profunda remodelación que cerraría sus puertas, hecho que me impediría continuar con las representaciones de SOLO EN CASA más allá del 30 de diciembre. En tan sólo dos semanas, mi felicidad se transformó en una pesadumbre abrumadora.

Lo único que se ha mantenido inalterable durante este viaje en montaña rusa que ha supuesto el 2.011 ha sido mi colaboración semanal en Marca.com, ya que el programa de radio en el que había trabajado durante 11 años también acabó de forma abrupta e injusta a finales de agosto.
En resumen; he vivido momentos de gran satisfacción personal y otros muy distintos en los que me he visto derrotado por fuerzas mayores que yo y contra las que no he podido luchar, ni tan siquiera oponer resistencia. 
De todo ello, me quedo con mi predisposición para salir adelante y el convencimiento de que todo no es más que una ilusión; por mucho que creamos que sujetamos las riendas de nuestro destino, la vida no es más que un potro desbocado capaz de tirarnos de la silla a la menor oportunidad.
¿Qué me depara 2.012? Ni idea. Espero que cosas buenas, pero habrá de todo, no lo dudéis. Yo escogí esta profesión; si hubiera querido tener el futuro asegurado me habría dedicado a la política. :) 
FELIZ 2012 a todos y mucha suerte. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

Sueño con...

¡Ya está aquí la Navidad!

Siempre me ha encantado esta época del año; me declaro una persona friolera pero me gusta el frío (aunque parezca un contrasentido), la nieve, caminar a toda prisa enfundado en un abrigo, una bufanda enrollada al cuello y una ración de castañas asadas calentándome el corazón.
Los regalos y toda la parafernalia consumista que se crea alrededor de estas fiestas son algo muy secundario para mí. Los míos saben que llevo años en los que, cuando me preguntan qué me gustaría que me regalaran por Navidad, siempre contesto que me da igual; y así es. Lo único que deseo es poder seguir disfrutando de su compañía y de su cariño durante mucho, mucho tiempo.



Hay personas a las que no les gusta la Navidad, y otros muchos que declaran "odiarla". No sé cómo se puede odiar la Navidad. Quizá sea porque se ven forzados a ver a sus familias y a reunirse en torno a la mesa con personas que dejaron de importarles hace mucho. Sólo puedo decirles que mi hermano y yo, que nos quedamos huérfanos de padre cuando éramos niños, siempre hemos echado de menos el barullo de una casa por Navidad; las carreras, las prisas, las canciones, las risas... Cierto es que hay quien se entristece por el recuerdo de aquellos que ya no están, y es muy lógico. Pero si realmente los quisiste ya no hay mucho más que puedas hacer por ellos salvo recordarlos con amor. Disfruta del presente y de todos los presentes que vendrán.
Llevo varios años en los que las Navidades han sido duras, por uno u otro motivo. La última Nochebuena la pasé en el tanatorio; la muerte de un amigo, un recuerdo muy triste. Por distintas circunstancias, la primera década del siglo me ha deparado muy pocos momentos felices durante estas fiestas pero no culpo por ello a nadie y mucho menos a la Navidad. Creo que tengo un don para hacer reír y lograr que los demás sean felices y me centro en ello.
  
Pero, desde que era un niño, sueño con tener unas Navidades blancas... de verdad.



Sueño con unas Navidades Blancas,
como las que en su momento conocí,
dónde brilla la estrella en el árbol,
y los niños escuchan
campanas de trineo sobre la nieve.

Sueño con unas Navidades Blancas,
con cada tarjeta navideña que escribo
"que tus días sean felices y brillen
y que todas tus Navidades sean blancas".

No puedo evitar que, cuando escucho esta canción, se me salten las lágrimas... de felicidad.

FELIZ NAVIDAD

lunes, 28 de noviembre de 2011

LE SILLAGE

La memoria es una amiga infiel, siempre dispuesta a traicionarnos.
Una experta en perfumes me aportó un término que desconocía: "le sillage". Le sillage es el rastro, la traza... Aquello que queda cuando la fragancia comienza a desvanecerse. Como la estela que deja un barco; un recuerdo breve de su paso junto a nosotros...
Me gusta el término; metafóricamente, ocurre lo mismo con las personas y las situaciones. Cuando las vives parece que nunca podrás olvidarlas pero, poco a poco, la memoria va borrando y añadiendo a su antojo hasta que los límites de lo cierto y lo imaginado se difuminan, aunque dejan en ti una impresión sensorial inconfundible y, dependiendo de la intensidad de la experiencia, indeleble. 
Hace poco, alguien mencionó una conversación sobre árboles. Fue un momento maravilloso pero había quedado aparcado en algún lugar de la mente; nada más mencionarla, la reviví con absoluta nitidez. Parecía que acabara de producirse y ya habían transcurrido tres años desde que tuvo lugar.
Me encanta viajar; a veces, cierro los ojos y con la imaginación regreso a lugares exóticos que he visitado, algunos de ellos sobrecogedores por su belleza. De entre todas, mi imagen favorita es la de "el ojo de la ballena". 
Yo estaba de pie, sobre una barca de madera con mi cámara en la mano y bajo el agua, una ballena franca austral rascaba su lomo contra la quilla. El movimiento era amistoso, incluso dulce, pero la barca se zarandeaba y yo con ella. En ningún momento percibí peligro; tan solo una enorme excitación por poder observar a aquel enorme titán de quince metros de longitud a menos de un palmo bajo mis pies. Entonces lo vi; descubrí un gigantesco ojo que me observaba bajo el agua. Me perdí absorto en su contemplación y el mundo entero desapareció engullido por aquella negrura, en un instante. Ese prodigio de la Naturaleza y yo conectados por una mirada... Percibí su nobleza, su inmensidad, la grandeza del momento y un millar de cosas más que no puedo explicar. Disparé mi cámara y recé para que, cuando revelara el carrete, apareciera allí algo más que la cubierta de la barca o un manchurrón informe bajo el agua.
Esto es lo que conseguí.
El triángulo blanco que se ve en la esquina inferior izquierda es el borde del bote: si seguís la silueta de la cabeza bajo el agua, encontraréis el ojo. Una experiencia sublime.

Le sillage... El rastro, el recuerdo de una tarde de verano en una terraza, de un vestido al amanecer, de una ballena en Puerto Madryn, de una noche bajo las estrellas, de un café en una estación... Recuerdos que el tiempo irá adaptando pero nunca desaparecerán.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

PREPARÁNDOSE PARA SER JEFE II

Para poder aplicar este comentario creo necesario que previamente te leas el anterio: Preparándose para ser jefe I

Los jefes tienes varios trucos que debes saber identificar:

1) TU JEFE JUEGA AL DESPISTE: ya lo comentaba en la entrada anterior. La clave consiste en que nunca sepas qué puedes esperar de él; esto te obligará a estar en alerta constante. El objeto de esta actitud  no es lograr que mejores tu rendimiento, porque en realidad lo empobreces notablemente, sino que les temas  Así nunca te atreverás a cuestionar su autoridad. 
Esto tiene mala solución. Yo era muy dado a evidenciar la falta de coherencia de mis superiores delante de otras personas. Hay formas más inteligentes de suicidarte laboralmente. Es posible que, ante los demás, no te machaquen pero TE LA GUARDARÁN. Lo mejor que puedes hacer es no perder los papeles y no pasarte de listo JAMÁS. Y hablar siempre en tono muy calmado. Les gusta exasperarte así que conviértete en un Gandhi del trabajo. Expón tus argumentos con dulzura aunque, por dentro, te apetezca arrancarle la cabeza como a una muñeca de Famosa. Cuando tu antagonista sabe que no tiene razón, el amor beatífico le resulta insoportable.  

2) TU JEFE NUNCA ESTÁ COMPLACIDO CON NADA DE LO QUE LE PRESENTAS: éste es un clásico. Frases como "puedes hacerlo mejor" o "dale una vuelta" forman parte del "Manual del jefe" Comprende que lo hacen para justificar su puesto y su sueldo; si tú lo hicieras todo bien a la primera el jefe serías tú. 
Solución: guárdate un as en la manga. Prevé su actitud y resérvate alguna mejora, modificación o detalle... Cuando se lo vuelvas a entregar adoptarán ese aire condescendiente de: ¿ves cómo podías hacerlo mejor? Esto funciona siempre.
Si tu trabajo se presta a ello, inúndale con alternativas, alaba su buen criterio y niégate a dar un paso hasta que recibas su visto bueno. No le dará tiempo a leerlo todo y acabará pidiéndote que hagas lo que tú creas conveniente.

3) TU JEFE INTENTA HACERSE SU AMIGO:  ¡Mucho cuidado! Esta es una maniobra muy astuta. Un buen día te pregunta por tu familia, por tus vacaciones, por tus aficiones... Crees que es para tener un trato más cercano contigo... ¡NOOOO! Es para que empieces a verle de otra manera, como un colega más que como a un jefe. De esa forma, cuando te pida algún esfuerzo extra o sacrificio no pondrás tantas objeciones. Algunos, incluso, van más lejos; tratan de darte lástima.
Solución: maréales. Abrúmales con datos sobre lo que te preguntan. ¿Hoy les interesa saber dónde está esa casa rural de la que hablaste un día? Mañana aparece en la oficina con folletos de turismo rural y entrégaselos, al día siguiente búscale rutas de senderismo, enséñale fotos, dale un catálogo de mountain bikes... Que se arrepienta de haberte preguntado y se le quiten las ganas de volver a hacerlo en el futuro.

4) TU JEFE ESTÁ CHIFLADO, ES UN PARANOICO O UN MISERABLE : búscate otro trabajo. No vas a cambiarle. No puedes luchar contra él. Si decides quedarte en tu puesto sabes lo que te espera. No todo el mundo puede elegir, desde luego, pero algunas personas si tienen esa posibilidad y renuncian a ella por miedo a lo desconocido. Si es tu caso, luego no te quejes.

5) TU JEFE ESTÁ SOMETIDO A UN PODER SUPERIOR : el clásico entre los clasicos. "No es culpa mía", "arriba se han puesto muy nerviosos con las cifras", "he intentando defenderte", "yo también lo estoy pasando mal"... Sí, puede ser que en algún caso sea cierto; pongamos un... 5%. En el resto ES MENTIRA. Claro, tú piensas que no es así porque tu jefe ha empleado el truco número 2, es majo, se interesa por tus maquetas de trenes... ¡¡¡ES MENTIRA!!!  Él no puede hacer más, el director se ha empeñado... sólo entienden de cifras... ¡¡¡ES MENTIRA!!! 
La primera norma de un jefe es "Crea un enemigo común al que siempre puedas acusar de aquellas decisiones impopulares que tú debas tomar". Así de sencillo. ECHAR BALONES FUERA

SOLUCIONES MAESTRAS: si eres mujer, llora. Con entrenamiento puedes llegar a conseguirlo con facilidad. A ningún hombre le gusta hacer llorar a una mujer, slalvo a los individuos del supuesto 4. Si tu jefa es mujer, no llores frente a ella, no le des ese gustazo, pero en cuanto salgas de su desapacho llora delante de los demás. Si, da un poco de vergüenza pero es increíblemente efectivo. Tu jefa quedará ante todos como una déspota y la próxima vez medirá sus actos. 
Si eres hombre, llora también, pero sólo delante de tu superior. Si el también es hombre se pondrá muy violento. Si es mujer no lo hagas, mandaráis un mensaje de debilidad. En ese caso habla de tu mujer, de tus hijos, de vuestros sueños... 

Todo está pensando para tocarles las narices como ellos te las tocan a ti, pero sin arriesgar tu puesto. 

Y en cualquier caso, imagínate a tu jefe sentado en esta silla. Esto te arrancará una sonrisa, siempre. 

lunes, 24 de octubre de 2011

PREPARÁNDOSE PARA SER JEFE I

¿Quién no ha sufrido a un jefe o una jefa que le hacía la vida imposible? En mi caso particular, a varios. Hay diversas teorías sobre si son mejores unos u otras... Son casi todos malos; me he encontrado a chicas que juran que jamás volverán a trabajar para otra mujer porque las atormentará por la tremenda rivalidad que establecen entre ellas, a hombres que se lamentan de que una jefa es peor que un jefe porque se ve en la obligación de demostrar a todo el mundo que nadie le ha regalado nada, a mujeres que no soportan a su jefe porque continuamente trata de implicarlas en coqueteos, flirteos o cosas peores, a mujeres que se quejan de un machismo recalcitrante por parte de sus superiores, a jefes poco preparados, a jefas sin cualificación, a jefes enrollados con sus subalternas, a jefas liadas con sus subordinados... De todo hay en la viña del Señor. En mi modesta opinión, no tiene nada que ver con el sexo sino con la persona.

Ser jefe implica una responsabilidad que las personas que trabajan para él no suelen comprender;  ni deben. A veces, tu jefe debe soportar tremendas presiones por parte de sus superiores en el escalafón; en el sueldo va incluida la responsabilidad. Bien es cierto que, otras muchas, la carga le viene impuesta por el peso de los eslabones de la cadena que él mismo se ha ido forjando con el devenir de los años; serás tú, con tu sacrificio, quien pague las vacaciones de sus hijos en Los Ángeles o la ampliación de su garaje.
Pero siempre me ha llamado la atención que la mayoría de los jefes insoportables posee un rasgo común: la incoherencia. En esto, su comportamiento es muy parecido al de los padres. Yo, de niño, no veía con buenos ojos que me vetaran determinadas conductas que para ellos sí estaban permitidas: "Cuando seas padre comerás huevos". Un día me negué a cenarme una tortilla francesa porque no aún no era padre; así era yo, un niño modélico. 
En ocasiones, esa incoherencia es lógica; tú no conoces todos los motivos que les llevan a tomar sus decisiones (ni debes, repito) y por eso no las comprendes. Pero no me refiero a esos casos, sino a esos otros en los que tu jefe/jefa te pide algo hoy, que pasado mañana no querrá, te exige una tarea realizada de una determinada manera que después recriminará, te demanda un comportamiento que posteriormente censurará... Lo que hoy es blanco, mañana será negro y pasado mañana, azul. Cuando creas que has entendido qué color le gusta, tu problema será el tamaño del margen y cuando el proceso se repita, llegará el turno del tipo de letra. El resultado será que nunca sabrás qué esperar de tu superior y comenzarás a vivir en el terror, porque no puedes mandarlo todo al cuerno, porque tú también has ido forjando tu propia cadena y no puedes liberarte de su peso de un plumazo.

En ese sentido, soportar a un jefe errático no se diferencia mucho de vivir en la corte de Nerón o Calígula; si, por el motivo que sea, ese día el emperador se ha levantado con el pie izquierdo tu cabeza penderá de un hilo. 
No es que todos los déspotas lleguen a ser jefes, ni tan siquiera que ayude para alcanzar ese puesto. Es una actitud que se aprende. Incluso hay cursos que te enseñan a tratar a tus empleados... Y una vez que descubres el juego, puedes prepararte (no para combatirlo, porque sería un enfrentamiento desigual que perderías) sino para neutralizarlo.
Pero eso, amigos míos, os lo contaré en el siguiente post. 
Mientras tanto... PACIENCIA.

lunes, 3 de octubre de 2011

Personas que se cruzan en tu vida


Dedicado a todos aquellos que se han sentido defraudados por alguien en quien confiaron.

Muchas personas se han cruzado en mi vida: 
unas han pasado sin pena ni gloria, 
a otras (muy pocas) ni siquiera las recuerdo, 
hay quienes han dejado una huella indeleble en mí 
y quienes me han marcado con sus heridas. 
A algunas desearía volver a encontrármelas
pero ya se han ido o han seguido caminos distintos al mío; 
a otras no quiero verlas nunca más.
Pero no me arrepiento de haber conocido a ninguna,
porque todas y cada una de ellas,
me han convertido en lo que soy:
Ni héroe ni villano, 
tan solo un ser humano,
que frente al espejo,
puede sostener su mirada.
Y eso, mañana, será mi premio.

Juan Solo

lunes, 26 de septiembre de 2011

Para que nadie se pierda

En vista de que mi vida va a ser muy ajetreada voy a dejaros un calendario de mis diferentes actividades a lo largo de la semana, por si alguno queréis seguir mis andanzas. Aquí no aparecen las actuaciones puntuales.

TEATRO INFANTA ISABEL: (c/ Barquillo) martes y miércoles con LA CENA DE LOS IDIOTAS



TEATRO GALILEO: (C/ Galileo, 70) sábados noche: SOLO EN CASA (tercera temporada)





MARCA.COM: a partir de esta semana comenzaré mi segunda temporada con la inauguración de mi blog. Un video semanal comentando alguno de los aspectos divertidos del deporte. Sabéis que esta sección lleva cierta dosis de mala leche.





VAUGHAN RADIO: martes, de 7.30 a 10.30 AM como Willy Wong, el chino de San Francisco que ahora vive en Mirasierra. (Esta colaboración es en la lengua de Shakespeare)




Además de esto, nos encontraremos por los escenarios de toda España.

Un saludo a todos y gracias por vuestras risas.

domingo, 18 de septiembre de 2011

El sueño imposible

Me reencontré con esta canción del musical The man of la Mancha hace un año. Su efecto es mágico, al menos en mí. Estoy esperando a que empiece la final del eurobasket frente a Francia y me he entretenido traduciéndola. Lo he hecho lo mejor que he sabido, pero no es fácil. Espero que os guste. 

Soñar el sueño imposible, luchar contra el enemigo invencible, soportar el dolor insoportable, para correr donde los valientes no se atreven a ir.
Enderezar el mal que no tiene arreglo, amar puro y casto en la distancia, e intentar, cuando ya no pueda alzar los brazos, alcanzar la estrella inalcanzable.
Esta es mi búsqueda, seguir esa estrella, no importa cuan desesperado esté o lo lejos que se encuentre, luchar por lo justo, sin duda ni pausa, estar dispuesto a marchar al Infierno por una causa celestial,
Y sé que sólo si soy sincero a esta causa, mi corazón estará en paz y en calma cuando me entregue a descansar,
Y el mundo será mejor, si un hombre despreciado y cubierto de cicatrices, con su última onza de valor, se esforzó por alcanzar la estrella inalcanzable. 
Soñaré el sueño imposible, soñaré con alcanzar la estrella inalcanzable.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Soñar... vivir...

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. (Calderón de la Barca) 


Morir, dormir... ¡dormir! ¡Tal vez soñar! (W.Shakespeare)

Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el tiempo, es allí donde debería estar. Ahora debes construir los cimientos debajo de él.  (George Bernard Shaw)


Llevo más de siete años alejado de los escenarios como actor (aunque no haya parado de actuar por toda España con mis monólogos y ya esté preparando la tercera temporada de SOLO EN CASA para el teatro Galileo, en octubre). Desde niño soñé con ser actor y a prepararme para ello dediqué muchos años, tiempo e ilusión. Hoy, a las 20.30 h, el telón del teatro Infanta Isabel se levantará y mi personaje, Carlos Bermúdez, aparecerá en escena, renqueante por el lumbago, y con un palo de golf en la mano. Juan Solo estará bajo su piel, sintiendo al público, viviendo La cena de los idiotas y disfrutando de la compañía, una vez más, de su amigo Agustín Jiménez, una persona única y maravillosa que borda el papel de señor Piñón. Sobre mí ha recaído la responsabilidad de sustituir a Josema Yuste en las funciones de martes y miércoles y he tenido que preparar la función en un tiempo récord: confío estar a la altura.
Yo encarno al anfitrión de la obra, un ser cruel y despreciable,que también tiene su lado humano... y sus sueños. Amigos, me he propuesto disfrutar CADA SEGUNDO de esta maravillosa oportunidad que me ha brindado la vida. Si no lo hiciera, sería un cretino.
Cerremos los ojos, respiremos profundamente y soñemos.

(Se abre el telón y entra en escena Carlos Bermúdez, caminando trabajosamente, con una bolsa de hielo en los riñones)

jueves, 25 de agosto de 2011

AMIGOS QUE TRIUNFAN

Disculpadme; he estado ausente de mis labores bloggeras durante más de un mes pero lo que se me antojaba un verano tranquilo se ha convertido en uno de los más ajetreados que recuerdo: bendito movimiento.
 
Muchos de mis amigos han tenido suerte y han dado saltos de calidad en sus respectivas carreras; me alegro de corazón. Quizá sea casualidad pero NINGUNA de estas personas es del tipo mezquino que está comparándose continuamente con el vecino, midiendo sus logros por los éxitos de los demás y preguntando al dios de la comedia por qué los otros sí y ellos no. No, estos amigos son de los que se centran en su trabajo y tratan de disfrutarlo al máximo y LES VAN BIEN LAS COSAS. Inevitablemente, y yo lo viví cuando recayó sobre mí la responsabilidad de presentar y dirigir Solo ante el peligro, al exponerte públicamente hay muchos fariseos que te sonríen a la cara pero a tus espaldas comienzan a engrasar sus carabinas para darte el tiro de gracia al menor síntoma de flaqueza. Porque sí, y ni estoy descubriendo nada nuevo ni es algo exclusivo de mi profesión, hay personas que se alegran de los fracasos de los demás. Es algo que me divierte porque en el pecado está su penitencia: por la misma regla, cuando los demás triunfen estos miserables TIENEN QUE SUFRIR HORRIBLEMENTE.

Que se jodan.
Tengo varios casos para elegir pero hoy voy a personalizar en un AMIGO ( y lo escribo con mayúsculas); lo era antes de triunfar, lo es ahora y lo será siempre (presiento). Es una de esas personas tocada por la gracia; parece que todo lo que hace se convierte en éxito pero la verdad es que, detrás de esa habilidad innata para pulsar la tecla adecuada, se esconden una cantidad enorme de duro trabajo y una voluntad férrea a prueba de desalientos. Hablo de Hovik Keuchkerian: boxeador, poeta, cómico y actor. Aunque no voy a repasar aquí su currículum; el que se quiera poner al día que entre en su página web, que para eso se ha gastado la pasta http://www.hovik.es/

Hovik está presentando todos los jueves en el teatro de La Chocita del Loro de Gran Vía su espectáculo Cocretas. Le va muy bien y eso le escocerá a más de uno. Os recomiendo que lo veáis; es Hovik en estado puro y eso ya es una garantía.


Es Hovik un ser especial; te das cuenta nada más conocerle. Tiene esa dualidad de los genios: tan pronto acapara toda la atención de una reunión, convirtiéndose en el epicentro de todo lo que ocurre, como se retira a un segundo plano, a la seguridad que le aporta la muralla que se ha levantado alrededor y observa desde allí, siempre con ojos inteligentes, cómo gira el mundo y se desenreda la madeja de la vida. 
He oído de él todo tipo de comentarios; es el mejor, tiene una flor en el culo, es un genio, ya pinchará, es un profeta, si no midiera 1´90 ya veríamos, está loco (para bien), está loco (para mal), eso no es comedia, me encanta, no es tan bueno... Él dice que todo eso le da igual pero supongo que es difícil abstraerse de ese ciclón que ha desatado.
Hay muchos que le hacen la pelota; y él lo sabe. No sé si ellos son conscientes de ese detalle, pero él lo sabe, ¡vaya si lo sabe! Pero les deja hacer. Porque Hovik no sólo es un tipo muy inteligente; también es muy listo. 
Otros se acercan a él, como hienas a un león, esperando que le fallen las fuerzas, no para saltarle encima porque ni en ese caso se atreverían a medirse con él, sino para observar su caída desde un puesto privilegiado. Tened cuidado porque el que compre una butaca de primera fila para ese espectáculo, de paso, puede quedarse sin cabeza.
Y por último están los ilusos, los que creen que Hovik está en deuda con ellos porque le ayudaron en sus comienzos, le dieron sus primeros bolos o le aconsejaron qué camino seguir y cómo emprenderlo.  De esto he hablado poco con él pero ambos sabemos que los hay. Cuando ofreces tu ayuda a alguien lo haces de forma desinteresada; si estás esperando cobrarte el favor, eres un mierda. 

Hovik no le debe nada a nadie; la vida está en deuda con Hovik. 

Un abrazo, hermano.




sábado, 16 de julio de 2011

CABEZAS BONITAS, MENTES HUECAS

Desde que soy crío oigo ese topicazo de que los americanos son unos ignorantes, de que ni siquiera saben colocar a España en un mapa. En muchos casos es así, y en muchos otros, no. Estados Unidos es un país enorme con una población de casi 300 millones de habitantes y "hay gente pa tó", como en cualquier otro lugar. Para los USA, España es un país que está situado unos veinte puestos por debajo de ellos en la escala económica mundial y además, viven en un continente formado por tres países, algo muy distinto a Europa. Me encantaría pensar que el español medio puede atinar a colocar países como Mauritania o Belice pero me temo que no es así. Evidentemente no es lo mismo, pero en proporción, sí viene a serlo.
De cualquier forma, esta muchacha no ayuda mucho al concepto de estadounidense ubicado en el mundo. Ella es cantante de country y se llama Kellie Pickler. Participa como invitada en la versión americana de ¿Sabes más que un niño de primaria? Atención, porque no tiene desperdicio.

Alucinante, ¿verdad?
Para los que penséis que nuestro producto nacional es de mejor calidad, observad a estas dos bellezas patrias.

¿Insuperable? Para los que piensen que esto es una crítica velada a las mujeres guapas e intenten acusarme de machista, otro regalito, nacional, guapo y masculino.

Viendo estos tres videos uno no sabe si reír o llorar.

jueves, 7 de julio de 2011

LO IMPORTANTE ES EL CAMINO

Hace casi un mes que no actualizo mi blog; no es porque no tenga cosas que contar sino, más bien, por falta de tiempo. En contra de lo que pudiera esperar el verano ha traído una sana hiperactividad. Ahora mismo, me encuentro como un artista de circo, haciendo girar a la vez varios platos en el aire, luchando para que no se caiga ninguno. 
Después de la estupenda acogida de la primera temporada de monólogos en Marca.com, habrá una segunda. Volveré a colocarme en el punto de mira de los internautas a partir de la última semana de agosto. Nos hemos propuesto introducir cambios y mejoras de los que, por ahora, no puedo hablar.
También puedo hacer oficial ya la renovación de mi espectáculo "Solo en casa" por una tercera temporada, en el teatro Galileo. Será a partir del día 1 de octubre. Es algo muy difícil de conseguir y debo estar muy orgulloso de ello.

El día 16 de julio tendré el honor de ser pregonero de las fiestas de Chamberí (eso, para mí, que soy madrileño es todo un orgullo)
Pero no todo son buenas noticias; después de 10 años en la madrugada radiofónica dando vida a D.Nicolás Carbajo en A cielo abierto, esa etapa de mi vida acabará este verano, pero estoy seguro de que habrá nuevos retos. Ya he recibido un par de ofertas y ahí están, girando en el aire junto a los demás platos. 
También estoy probando un nuevo monólogo para grabarlo en Paramount (será el noveno). El título ya os puede dar una idea de lo que podréis ver: "Robots, Punset y Al Pacino".
Presenté el primer concurso de monólogos de la 10, que fue todo un éxito. Seguramente, habrá un segundo.
Y más y más cosas, algunas pequeñas, otras grandes, algunas confirmadas, otras en el aire... 
Por eso, en este trabajo, es tan importante disfrutar del camino, más incluso que de la meta. Las metas, a menudo son engañosas y confusas y su disfrute suele durar muy poco; el camino, en cambio, te acompaña durante toda tu vida y, a la postre, es lo que te queda.
El otro día, un buen amigo de la profesión y dotado de un gran talento aún no reconocido me dijo: "estás cambiado, transmites buen karma". (También me comentó que hubo unos meses en los que parecía triste y amargado) Yo le respondí que seguía cabreado con la gente que se portaba mal conmigo o me menospreciaba pero que, sencillamente, no iba a dejar que me afectara más. 
Esa es la clave; no les des más poder del que tienen. En todas partes, no importa a lo que te dediques, hay pequeños caciques que hacen y deshacen a su antojo, favorecen a unos y perjudican a otros. Muchas veces, la llave para ganar sus favores es rendirles pleitesía pero, si eres como yo, eso es lo peor que pueden pedirte.
NO TE DOBLEGUES. Una vez que pones la rodilla en tierra, ya no puedes volver a levantarte.
Ahora, siete meses después, cuando he llegado a comprender su significado, voy a contaros lo que me dijo el gran Robert McKee en esos tres minutos en los que hablamos a solas, en presencia de su mujer, al final de su fantástico seminario. Me felicitó por mi estilo y mi forma de hacer comedia, le dije que a algunas personas no les gustaba y me respondió que los mandara al Infierno. Le repuse que, a veces, no era tan fácil porque tenían mucha influencia. Él se puso muy serio y proncunció estas palabras:
"NO DEJES QUE GANEN LOS MEDIOCRES".
Yo creí que me invitaba a luchar a brazo partido contra ellos, como una especie de Braveheart de la comedia, pero estaba equivocado. Es un esfuerzo estéril y no conduce a nada. Sin darme cuenta, había hecho fuerte a mi enemigo. Concediendo importancia a las mezquindades de los mediocres, les había dado el poder de vencer. 

Ahora, se lo retiro.

lunes, 13 de junio de 2011

EL APOCALIPSIS HA LLEGADO

Ignatius Farray, un cómico admirado por muchos (entre los que me encuentro) y odiado por algunos, acuñó una frase mítica en sus monólogos:  "El Apocalipsis va a llegaaaaar". Me acordé de él hace diez días, el 3 de junio. Bueno, más que de Ignatius, del Apocalipsis y de su llegada.
Ignatius

Todo empezó como un tirón en la espalda que, un minuto después de aparecer, se convirtió en un dolor muy intenso. Llevo toda la vida practicando deporte y he sufrido torceduras, roturas, esguinces, desgarros y roturas fibrilares; no se parecía a ninguno de ellos, pero ¿qué otra cosa podía ser?
Aproximadamente cinco minutos después la zona lumbar comenzó a arderme como si un hacha de fuego la estuviera rasgando en dos. Me preocupé porque el dolor se estaba volviendo muy intenso y no encontraba alivio de ninguna manera ni en ninguna postura. Yo, esa noche, tenía que presentar la semifinal del concurso de monólogos de la 10 de tv y ya empezaba a dudar de que fuera capaz de hacerlo si el dolor no se calmaba. Así transcurrió otra hora, con tremendos dolores.
Y entonces aparecieron las náuseas; a esas alturas ya sabía que tenía algo más serio. Una lesión muscular no provoca vómitos, por fuerte que sea. Traté de bajar al centro de salud, que está a menos de cinco minutos andando de mi casa pero ni siquiera pude alcanzar la puerta... Llamé pidiendo ayuda a todo el que pude pero nadie contestó al teléfono. Eran las 12 de la mañana.
Y ahí llegó EL APOCALIPSIS. El dolor más insufrible que he padecido nunca. Y utilizo la palabra insufrible con pleno conocimiento. Cuando algo nos duele siempre nos decimos cosas como "tengo que ir al dentista, no puedo dejarlo tanto", "¿por qué no habré ido al médico antes?" o si eres creyente "Dios mío, alíviame este dolor y te prometo que..." Nada de eso ocurrió en mi caso. Los dolores no me daban tiempo ni a pensar. 
Llamé al 112 y mandaron una ambulancia. En ese momento recibí una llamada de Salomón, cómico, amigo y vecino. Vino corriendo a casa, logré abrir la puerta como pude, y me encontró allí, cubierto de un sudor frío, vomitado encima, retorciéndome y aullando de dolor. Igual que si acabara de salir la luna llena y estuviera a punto de convertirme en Hombre lobo.
No tuve suerte; ese día Madrid estaba congestionado y la ambulancia tardó casi 45 minutos. Salomón trató de ayudarme pero no había nada que pudiera hacer salvo estar ahí. 
Salomón, el Magnífico.
 Y por fin llegaron los médicos. Estaba sufriendo un cólico nefrítico. No me trasladaron al Hospital; me pusieron una solución intravenosa de Buscapina (un nombre que nunca olvidaré), Nolotil y Primperán. En menos de tres minutos los dolores casi desaparecieron y comencé a respirar tranquilo. Mi temperatura era de 35´8 º y mi organismo estaba exhausto por el dolor. Habían pasado 4 horas desde los primeros síntomas.Cuando los médicos se marcharon, el bueno de Salomón me preguntó cómo me sentía con el chute de Buscapina. Mi respuesta, que transcribo literalmente, fue: "ahora me parece estar en un prado con margaritas. Oigo un arroyo y a las ovejas balando... Y hay ciervos, pero de los buenos, no de los malos".
Esa misma noche expulsé una minúscula piedrecita que, cuando escribo esto, acabo de dejar en el laboratorio para que sea analizada. Ahora me encuentro bien, pero he pasado unos días raros, en los que he tenido dolores fugaces, sensaciones extrañas y molestias puntuales. Probablemente, se haya tratado de un episodio pasajero y único, algo así como un ataque de apendicitis. Al parecer, 1 de cada 10 hombres sufre alguno por lo menos una vez en su vida. 
¿Y qué se puede aprender de todo esto? 
En primer lugar, que actuar rápidamente es crucial en estos casos. Siempre se paga la novatada. Os facilito esta información por si alguna vez os veis en la misma situación: estáis sufriendo un cólico nefrítico pero no lo sabéis. Esos primeros momentos de dolor soportable son los únicos que puedes aprovechar para marcharte corriendo a un Hospital. Pasada esa oportunidad, olvídate; lo único que te queda es rogar que la ambulancia llegue cuanto antes.  
En segundo lugar, y creo que más importante porque nos afecta  a todos; yo estaba sufriendo horriblemente y me encontraba "Solo en casa", como mi espectáculo de teatro. Me sentía solo y desamparado. La llegada de Salomón fue providencial. Él no pudo hacer nada por ayudarme pero ESTABA ALLÍ. Su sola presencia bastaba; no sufría en soledad. Había cerca de mí alguien a quien le importaba lo bastante como para acompañarme en ese trance. Gracias, Salomón.
Todos tenemos a algún familiar o amigo enfermo; algunos más graves, otros menos. Se quejan y nos cuentan batallitas; a veces ir a visitarlos se convierte en una pesadez. Pero, y eso es la mayor enseñanza que he aprendido de todo esto, para ellos es muy importante que estemos ahí. 

Ya se sienten enfermos y desvalidos; intentemos que no se sientan solos, también.

¡Y bebed mucha agua!


viernes, 27 de mayo de 2011

LOS MANITAS

A los hombres, como a los legionarios el valor, se nos supone una notable habilidad para hacer chapuzas en casa. Pues yo soy hombre, puedo constatarlo porque me he visto desnudo, y se me da fatal todo lo relacionado con cambiar fusibles, hacer empalmes o, simplemente, taladrar dos agujeros a la misma altura.

Supongo que hay un componente masculino en manejar herramientas enormes. Dejaré a los psicólogos argentinos las implicaciones sexuales de esta afirmación. Pero es cierto que a los hombres, en general, nos gustan los trastos que hagan ruido (motosierras, cortadoras de césped) y si, además, pueden ocasionar grandes destrozos, mejor que mejor. El gran Pepe Domingo Castaño anuncia motosierras en la radio, en los descansos de los partidos de fútbol del Tiempo de juego, en la Cadena Cope. Fútbol y motosierras... Añádele cervezas y barbacoa y tendrás el Valhala de los machotes.

Pero si hay un instrumento de precisión, ruido y capacidad de destrucción que no puede faltar en una casa que se precie es una buena taladradora. Es dificil blandir una motosierra en el salón de tu casa pero para un buen taladro siempre hay sitio. Cada vez los hacen más potentes. Ved el video, que es de los mejores que he colgado en este blog, y ya me contaréis. Son 30 ´´ de nada.



Por cierto, en mi casa no hay taladro.

miércoles, 18 de mayo de 2011

AMERIZAJE FORZOSO

Sí, sabemos que ganan mucho dinero y que cuando llegan las vacaciones muestran una especial predilección por ponernos el corazón en un puño con sus huelgas pero la verdad es que los pilotos de las compañías aéreas son las personas a las que confiamos nuestras vidas. Y cuando confío mi vida a alguien espero que esté tan preparado como el comandante que pilotaba el avión del siguiente video. Imagina la sorpresa de la persona que lo grabó. Algo que podrá contar a todo el mundo; pero los que de verdad tendrán una buena historia serán los pasajeros.

No te recomiendo que lo veas si te da miedo volar.

martes, 10 de mayo de 2011

UN AÑO DE MI VIDA

El tiempo vuela; el 30 de abril de 2.010 estrené en el teatro Alcázar de Madrid mi espectáculo "SOLO EN CASA". Esta semana, un año después, tendrá lugar la última representación. en el teatro GALILEO. ¿Volveré? No lo sé. Supongo que sí. Las críticas han sido estupendas y hacen que me sienta muy orgulloso del trabajo que he desarrollado. Críticas Solo en Casa

No todo ha sido hermoso; he contado con la ayuda de muy pocas personas. Mi familia, mis amigos incondicionales que siempre han estado ahí y mi representante y amigo, Alfonso González. Han surgido muchos bienquedas que han procurado hacerse notar todo lo que han podido pero, a la hora de la verdad,  han preferido mirar hacia otro lado (ellos sabrán por qué). Y tampoco han faltado villanos que han intentado ponerme la zancadilla; entre las críticas publicadas en Atrápalo se descubrieron algunas nefastas que aparecieron todas al mismo tiempo: disuadían al posible público de asistir a mi espectáculo y les animaban a ver a otros cómicos que actuaban en la capital.  Tal y como lo estáis leyendo. Afortunadamente, y gracias a la ayuda desinteresada de un amigo, se pudo demostrar que esas críticas no pertenecían a ninguna entrada vendida  (es decir, que nunca habían venido a verme) y fueron eliminadas casi todas. 
Así de miserable puede llegar a ser la condición humana cuando se lo propone.
Pero también he contado con el cariño y el aplauso de muchas personas (más de 8.000) que vinieron a ver  "SOLO EN CASA" , que repitieron con amigos, que me agradecieron el buen rato que habían pasado y mis intentos por poner algo de humor en sus vidas; ellos aportaron a mi trabajo la dignidad que otros intentaron arrebatarme. Espero no defraudarles nunca.
Ha sido un año difícil, muy duro. Pero ha merecido la pena. Y volvería a hacerlo. 
El período que se abre ahora ante mí es más duro e incierto aún. He tomado algunas decisiones que no sé dónde me llevarán. Pero al fin y al cabo, ese es el misterio de la vida, ¿no?