Bienvenidos

Pocas cosas tienen tanta importancia como creemos
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de noviembre de 2010

Quiero que me dediquéis 3 minutos y 43 segundos de vuestro tiempo.

Era 1.996, y faltaban pocos días para Navidad. Mi amigo Julio me llamó por teléfono para darme la noticia: Carl Sagan había muerto. Recuerdo que, después de colgar, lloré. Aún hoy, su recuerdo sigue emocionándome.

No, nunca conocí a Carl Sagan en persona; sólo a través de su obra. Hay personas que se cruzan en nuestro camino, a veces de una forma accidental, y nos ayudan a convertirnos en lo que somos. He tenido la suerte de encontrarme con varias de estas personas en la vida: la más importante fue mi padre, que murió cuando yo tenía 12 años; algunos de mis profesores que a lo largo de mis años de estudio contribuyeron a plantar en mi la semilla de la inquietud, de la necesidad de saber; ídolos del deporte de los que aprendí la capacidad de superación; actores que se mantuvieron fieles a sus principios aún cuando nadie confiaba en ellos; cómicos, que supieron hacer reír a las masas... y un científico: Carl Sagan. 
Su obra maestra, Cosmos, convertida en serie documental de televisión, contribuyó enormemente a convertirme en lo que soy, a forjar mi personalidad y mi forma de ver las cosas. Carl Sagan, Magic Johnson, Robin Williams, Harrison Ford... ayudaron a llenar el hueco que había dejado la marcha de mi padre. A todos los respeto y los admiro, con sus aciertos y sus errores, como cualquier otro ser humano, porque todos vivieron y viven la vida luchando por aquello en lo que creen.

Yo, lo intento; aunque a veces la lucha sea agotadora.

Os pido, por favor, que veáis este video. Dura 3'43'': sólo os pido eso, que le dediquéis 3 minutos y 43 segundos de vuestra ajetreadas vidas. Cuando la sonda Voyager dejó Neptuno, se giró por última vez para obtener una fotografía de nuestro mundo: un pequeño punto azul en el espacio. Está narrado por el propio Carl Sagan.



Gracias.